CapÃtulo II:
Viajaron de vuelta a Londres, a la Universidad de Oxford donde Abner Zucker, una joven promesa en el mundo de la historia antigua, presentaba su tesis doctoral. Allà defendió que los textos que hablaban sobre la figura del inmortal no eran más que una mera muestra del temor común a la muerte de las diferentes culturas.
Zucker les invitó a tomar algo a su casa-faro y después, debido a que se encontraba mal, les dejó en Newhaven.
A la mañana siguiente descubrieron que el faro de Zucker habÃa sufrido un incendio. Tras mucho investigar en la zona del incendio, encontraron una radio de onda corta, además de unas fotos en las que se veÃa a Zimmer.
Encontraron a Zucker en la granja de al lado, donde unos alemanes que se hacÃan pasar por granjeros polacos les opusieron resistencia, escabulléndose con un Abner Zucker muy envejecido.
CapÃtulo III:
Se dirigÃan en tren a Florencia para hablar con Sir Walter Donaldson, quien habÃa estado siguiendo las acciones de Zimmer en ese mismo lugar. Allà leyeron acerca del robo protagonizado por el arlequÃn a un transporte de la Santa Sede, supuestamente fallido.
Una vez en el lugar de su cita con Donaldson vieron como este era abatido. Su maletÃn les llevaró a Venecia, donde conocieron a Theresa Zucker (o Zimmer, como dedujeron), una monja invidente. Descubrieron que Theresa era el enlace usado por Zimmer para sacar libros del Vaticano, además del robo de un pergamino, una de las profecÃas de Fátima. Esta profecÃa iba a ser subastada por el ArlequÃn.
Tras una subasta muy movidita en la Isla de San Jorge, se hicieron con la profecÃa, dándosela integramente lacrada a Douglas Archer.
------------
Y este viernes...
Tras una desastrosa expedición en busca del abominable hombre de las nieves en Nepal (donde fue vÃctima de una vergonzosa estafa); Hollister ha decidido ir tras la pista de otro monstruo legendario: esta vez, uno que se encuentra dentro de las fronteras europeas.
El derrochador filántropo os ha citado en un conocido restaurante londinense donde, tras disfrutar de una copiosa comida a su cuenta, Hollister os ha pedido que os unáis a su expedición: esta vez prefiere contar con amigos de confianza por si le ocurre algo parecido a lo de Nepal (donde unos sherpas timadores lo dejaron sólo en mitad de las montañas).
El objetivo de la empresa de Hollister no es otra que comprobar cuanto hay de verdad en ciertas historias y leyendas rumanas que hablan sobre Vlad Teppes, el Empalador.